Tetona engañada en un casting porno


Queriendo sacarse algo de dinero, esta jovencita con un cuerpo de increíbles curvas y unas tetas naturales enormes con pezones como galletas, decide trabajar como webcamer para una productora porno. Los entrevistadores al ver el potencial de la chica deciden llevarsela a su terreno para convencerla de que grabe vídeos porno. Tras una breve entrevista, una sesión de fotos y una oferta de 500 euros la morena se decide por hacer la prueba. Su compañero, un hombre de enorme verga que se pierde entre las tetas de la golfa, se vuelve loco con la mamada sensual que le pega la chica que se la mete hasta la garganta. Agradecido le devuelve el favor masturbandole el coño depilado metiéndole todo el puño dentro para preparárselo y dejar el camino abierto para poder penetrarle la enorme polla.