Terminé cojiendo con la mama de mi mejor amigo

Saliendo la universidad habitualmente me encontraba con Ernesto acompañado por su madre una mujer morena, madura pero aun de buen ver, que visitaban a su padre que estaba en el hospital, un día que salí de clase y yo iba por el mismo lugar, me di cuenta que alguien me llamaba, era la mamá de Ernesto en este caso sola, y me pidió si le podía hacer un favor, acompañarla a su casa para agarra algo que pesaba mucho.

Lo que me encontré allí fue algo que salía de mi imaginación cuando me di cuenta, esa linda mujer madura se había puesto una de sus mejores ropas interiores y me tenía acorralado entre sus pechos, me pidió que me la cojiera bien rico, que hacía mucho que no notaba una buena verga dentro de su linda concha, y que no le contara nada de eso a su hijo, pues una mujer necesita sus cosas y él no tiene nada que ver con eso, yo amo a mi marido pero lleva mucho tiempo malo y necesito saciar mi apetito sexual. Lo cierto es que estuvimos follando durante un buen rato, me comió la polla, le comí su raja, hasta que terminé por correr-me en su boca después de un buen polvo, fue una gran experiencia que nunca olvidaré. Desde entonces nunca más me los encontré ni a ella ni a Ernesto y hace un tiempo supe que habían cambiado de ciudad, por lo que suposo que eso fue una linda despedida.