Pelirroja humillada y forzada en la calle




Una joven pelirroja has sido colgada en el árbol de un parque público para humillarla y castigarla por sus pecados de puta. La mujer está amordazada y atada sin poder moverse para que la gente pueda ir y quitarle la ropa hasta dejar su coño al aire, cosa que hace que un montón de voyeurs se la acerquen y utilicen su boca como si fuese un cenicero en el que poner sus pollas para que les haga una mamada. Con la primera parte de la humillación realizada, se la llevan desnuda, descalza y sin poder moverse por el medio de las calles de una ciudad para que sienta vergüenza viendo como la muchedumbre le hacen fotos. Su reconciliación finaliza en una famosa tienda de tatuajes en la que un hombre y una mujer la fuerzan y la obligan a que se abra de piernas para dejar todos los agujeros de su cuerpo al descubierto y la gente que pasa por su lado pueda entrar a reventarla con unos vibradores y unos consoladores enormes.