Masajista se folla a un cliente a traición




Una masajista deportiva le ha preparado una trampa a uno de sus mejores clientes y el que más cachonda le pone, ha situado una cámara oculta en su dormitorio y se lo intentará follar, ya que es una ninfómana a la que le encantan las vergas y se pasaría todo el día con una entre las manos. La madura sabe que el paciente está a punto de llegar y se prepara magreandose su cuerpazo y masturbándose el coño para excitarse todavía más. Cuando llega el chico le dice que para que pueda trabajar bien necesita que se desnude completamente y se tumbe boca abajo tapado únicamente con una toalla. La morenaza empieza con la sesión quitándole las contracturas de la espalda pero, a medida que avanza la sesión sus manos tambien lo hacen hasta que llegan al glúteo. Aprovechando que ya las tiene allí, la guarra se atreve a tocarle la polla y los huevos, cosa que al principio sorprende al hombre, pero es incapaz de resistirse a una hembra como esa y termina cayendo en la trampa. La mujer está encantada de poder coger con su deseado maromo y le hace una brutal mamada antes de ponerse a cabalgar sobre su polla pasándolo genial sintiendo como le penetra por el coño.